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✍️ Por: Team BC1.NL
En la provincia de Noord-Holland (Países Bajos), el proyecto Digital Farming NHN investiga de qué manera la tecnología digital puede contribuir a una agricultura más sostenible.
El proyecto reúne a distintas partes con el objetivo de desarrollar un sistema funcional y orientado al futuro que ayude a los agricultores a trabajar de forma más eficiente y más respetuosa con el medio ambiente.
La idea es sencilla: usando los datos y la tecnología de forma inteligente, los agricultores pueden tomar mejores decisiones y hacer más sostenible su explotación. La ejecución, sin embargo, es bastante más compleja.
Agricultura de precisión, menos insumos, más información
Un pilar importante dentro de Digital Farming NHN es el uso de la tecnología de precisión. Si se sabe con exactitud qué necesita una planta o una parcela concreta, el uso de productos fitosanitarios y de abono mineral puede reducirse considerablemente. Eso no solo ahorra costes, sino que también favorece el medio ambiente y la biodiversidad.
Ahora bien, la cosa tiene mucha miga. En la práctica, reunir datos actuales y fiables sobre el estado del suelo, los cultivos y las posibles enfermedades resulta ser todo un reto. Para ello hacen falta sensores especializados, drones, software y también los conocimientos adecuados.
Colaboración entre agricultores, investigación y tecnología
Para reunir todo ese conocimiento y toda esa tecnología, dentro del proyecto colaboran numerosas partes. Bajo la dirección de Greenport NHN y LTO Noord, empresas agrarias, una universidad de ciencias aplicadas, un centro de investigación, empresas tecnológicas y desarrolladores de software investigan conjuntamente. Esa colaboración es crucial para que las prácticas agrícolas digitales se puedan aplicar de verdad en el campo.
¿Con qué se topa el proyecto?
La práctica es más rebelde que la idea. Hacer fotos desde una máquina en marcha es difícil, porque la velocidad, las vibraciones, la posición de la cámara y la luz juegan en contra, mientras que hacen falta precisamente imágenes nítidas para poder reconocer enfermedades y plagas. El mayor reto, sin embargo, no es recoger los datos, sino hacerlos útiles. Los datos de una estación meteorológica, del suelo y de las cámaras tienen que juntarse de forma inteligente y rápida, porque solo entonces sirven de algo. Un investigador dice sin rodeos en la película que recogen muchísimos datos y que todavía no saben exactamente qué pueden hacer con ellos, y que espera saberlo dentro de cinco años. Pero para eso esos datos ya hacen falta ahora.
Por qué enlazar los datos es la fórmula mágica
Hay todavía otro obstáculo, y no es técnico. Los fabricantes y los productores ponen vallas alrededor de sus datos para proteger su propiedad intelectual. La consecuencia es que los sistemas no se hablan entre sí y que la sinergia no llega, mientras que es justamente esa conexión la que marca la diferencia. En la película, enlazar los datos recibe literalmente el nombre de fórmula mágica para nuevas maneras de trabajar, más sostenibles y más eficientes.
Una serie con historias de la práctica, experiencias del campo
Para mostrar cómo funciona el proyecto en la práctica se ha puesto en marcha una serie. En la primera parte comparten sus experiencias el cultivador de bulbos Stef Ruiter (J.C.J. Ruiter Wever, Andijk), Sander Dekker (Agrotheek) y Pieter Vlaar (Vertify). Son unánimes: las herramientas digitales y la agricultura de precisión son piezas imprescindibles de una agricultura preparada para el futuro.
Más información sobre la sostenibilidad en la agricultura
En el reportaje El futuro del cultivo de bulbos, sostenible e innovador los participantes de Fieldlab Bol cuentan cómo trabajan dentro de este proyecto en métodos de cultivo sostenibles.
Ver también:
Digital Farming NHN, datos y agricultura de precisión
Digital Farming, aplicación localizada
Digital Farming, resultados logrados en la jornada demo
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